Con la llegada del verano también llegan las vacaciones, las escapadas de fin de semana y los viajes largos con la familia o amigos. Sin embargo, mientras tú disfrutas del sol y la playa o recorres las calles de aquella ciudad que has estado esperando visitar durante todo el año, el contador eléctrico de casa sigue en funcionamiento.

Para que a la vuelta de tus vacaciones no te lleves un susto con la factura de la luz, te damos algunos consejos muy sencillos que te permitirán ahorrar energía y dinero mientras estás fuera de casa.

En primer lugar, asegúrate de que todos los aparatos eléctricos están completamente apagados (televisión, microondas, ordenador, equipos de música, el router del Wi-Fi…), pero ten cuidado que no queden con el botón de stand-by encendido. Una manera de evitarlo y garantizar que están del todo desconectados es desenchufando los aparatos de la corriente.

Por otro lado, si tienes previsto salir de viaje durante más de dos semanas, te recomendamos desactivar la nevera, ya que es el único electrodoméstico que funciona durante las 24 horas del día. Para ello tendrás que vaciarla, desconectarla y dejar la puerta abierta. En caso de que estés fuera sólo durante unos días, lo mejor es que dejes únicamente los alimentos imprescindibles en la nevera y ajustes el termostato al mínimo.

Además, es interesante que si sales de vacaciones y dejas la casa sola, desconectes el termo eléctrico antes de irte, dado que es uno de los aparatos del hogar que más consume.

De hecho, si no estás en casa, no tiene ningún sentido que estés pagando una electricidad que no estás consumiendo. Por este motivo te recomendamos bajar los plomos. La solución más sencilla y con la que te aseguras completamente de no pagar por una energía que nunca has usado es desconectar todos los aparatos eléctricos y apagar el diferencial del cuadro eléctrico.

Si sigues todos estos consejos, podrás marchar tranquilamente de vacaciones y estar seguro de que tu contador eléctrico, y por tanto tu bolsillo cuando te llegue la factura de la luz, no sufrirán sorpresas de última hora.

Ahora bien, recuerda que es imprescindible seguir aplicando las medidas de eficiencia energética allá donde vayas. De este modo, si apagas las luces cuando no las utilices o apagas el aire acondicionado cuando salgas de la habitación, podrás ahorrar energía y dinero, además de que el entorno y el medioambiente te lo agradecerán.

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